CREADORES FRENTE AL CONFINAMIENTO

ANDREA
TEJEDA K.

Es importante lo que estamos viviendo que creemos relevante hacer eco, ruido, gritar fuerte para que todos nos escuchen. Vivir confinados es una acción brutal. Tan brutal como pedirle a un niño que se quede quieto. Es un momento histórico, un golpe en nuestros corazones, un alto en nuestra vida. ¿Pero realmente lo es? ¿O somos capaces de transformar esto? En “El Laboratorio Creativo 206” creemos que sí. Es por eso que queremos hacer eco, ruido, gritar muy fuerte, sacudir y hacer que todos nos escuchen. Esto no nos va a detener. Hay que tomar las cosas, crecer. Y esto, es el proceso para hacerlo. Bienvenidos a “Creadores frente al confinamiento”, una serie de entrevistas que les realizamos a distintos artistas y creadores para conocer cómo ha sido su proceso durante esta etapa.

¿ Tienes algún ritual para tu proceso creativo, durante esta etapa? ¿Cuál es? Y ¿En qué podrías decir que es distinto antes del COVID-19?

Sí tengo un ritual para mi proceso creativo durante esta etapa y consiste en organizar mis tiempos de una manera mucho más eficiente que antes. Al estar en casa durante todo el día es mucho más fácil ser presa de un innumerable repertorio de distracciones, los primeros días avanzaba muy poco en mi trabajo y proyecto y sentí que si no estructuraba mis días, mi producción iba a terminar siendo desastrosa. Decidí regresar a mi agenda física 2020 que tenía abandonada y dejé de lado el calendario en mi celular. Con esta agenda estructuré por colores un horario que consistía en agendar sesiones de retratos, tiempos de lectura y tiempo de ocio a lo largo del día, pero antes de todo eso fijé un horario para hacer ejercicio y otro para desayunar. Esto me ha mantenido concentrada en la chamba y me ha permitido administrar mucho mejor mi tiempo para papalotear.

¿Hay algo del encierro que te aporte de manera positiva en el desarrollo de tu actividad creativa?

Sí, el encierro me ha obligado a estructurar un plan de trabajo diario y me ha exigido a buscar nuevas maneras de subsistir laboral y creativamente.

Este periodo de confinamiento trastoca lo cotidiano en lo que al encierro se refiere, pero también conlleva una profunda crisis financiera que eventualmente tendrá consecuencias en todos los aspectos de la vida social.

En este contexto, ¿Qué tendrían que hacer los creadores para encontrar un sustento económico viable?

Sinceramente me es muy difícil contestar esta pregunta porque es algo que me cuestiono a diario. Sin embargo creo que lo primero es entender y aceptar que nada volverá a ser igual que antes de la pandemia. Los procesos, la socialización, nuestra manera de producir está cambiando y esto está dejando una huella fundamental en nuestra manera de crear.

Los recursos digitales se han reafirmado como elemento esencial en nuestro cotidiano. A partir de esto, ¿Dichos recursos se integrarán como herramienta de producción en tu trabajo?

Por lo menos desde mis procesos creativos, definitivamente. De hecho el proyecto que he estado desarrollando a lo largo de la cuarentena trata exactamente de migrar mi quehacer fotográfico a una plataforma de comunicación digital.

¿Cómo crees que será todo, una vez que podamos salir y retomemos nuestras actividades?

Últimamente me ha sido muy difícil pensar en el futuro porque la incertidumbre impera más que nunca, así que no tengo idea pero sí puedo imaginarme que estamos migrando hacia una sociedad que cada vez anula más el tacto hacia el otro y lo substituye con mediaciones digitales del cuerpo.


Conoce más sobre su trabajo en:

http://andreatejedak.com

https://www.instagram.com/andreatejedak/

Sobre Andrea Tejeda Korkowski (CDMX, 1983)

Vive y trabaja en la ciudad de México. Es egresada de la Maestría en Comunicación de la Universidad Iberoamericana centrando su trabajo de investigación en análisis y construcción de auto-representaciones en internet. Ha sido colaboradora de distintas publicaciones y editoriales nacionales e internacionales como LA Times, Harpers Bazaar, Food & Wine, Tierra Adentro, Este País, Vice, Telos, Routledge, CONACULTA, Paradiso Editores, entre otras. Asimismo, sus fotografías han sido publicadas dentro de varios libros en editoriales mexicanas y extranjeras. Es profesora de fotografía en distintas escuelas y academias.
Sus proyectos personales giran en torno del cuerpo, explorando su ausencia, el paso del tiempo, y los remanentes que quedan tras la pérdida. Asimismo, enfoca su investigación en el retrato como una manera de acto social Y representación del cuerpo. Actualmente está desarrollando “Proximidad Distante”, un proyecto de retratos en tiempos de distanciamiento a través del cual investiga cómo miramos al otro y cómo accedemos a su espacio personal a través de una plataforma social.
Su trabajo comercial gira en torno al retrato, la comida y proyectos documentales. Ha participado en exposiciones individuales y colectivas en México, Francia, España, Guatemala, Chile y Estados Unidos. Fue seleccionada para Premio Descubrimiento PhotoEspaña 2016 y en 2019 hizo una residencia artística en WabiSabi (Argentina).