CREADORES FRENTE AL CONFINAMIENTO

CARLOS
ARANDA

Es importante lo que estamos viviendo que creemos relevante hacer eco, ruido, gritar fuerte para que todos nos escuchen. Vivir confinados es una acción brutal. Tan brutal como pedirle a un niño que se quede quieto. Es un momento histórico, un golpe en nuestros corazones, un alto en nuestra vida. ¿Pero realmente lo es? ¿O somos capaces de transformar esto? En “El Laboratorio Creativo 206” creemos que sí. Es por eso que queremos hacer eco, ruido, gritar muy fuerte, sacudir y hacer que todos nos escuchen. Esto no nos va a detener. Hay que tomar las cosas, crecer. Y esto, es el proceso para hacerlo. Bienvenidos a “Creadores frente al confinamiento”, una serie de entrevistas que les realizamos a distintos artistas y creadores para conocer cómo ha sido su proceso durante esta etapa.

¿ Tienes algún ritual para tu proceso creativo, durante esta etapa? ¿Cuál es? Y ¿En qué podrías decir que es distinto antes del COVID-19?

Dentro de mi proceso creativo un ritual, por así decirlo, inicia con referencias de ensayistas que han abordado el tema, creo todo esta dicho, pero nuestra visión desde nuestra configuración como seres humanos es materia para abordar cualquier tema y esas lecturas me ayudan a corroborar ideas, a esquematizar más sobre el proyecto y nutrir de información mi trabajo. Ahora mismo estoy leyendo ensayos sobre el cristianismo para un proyecto en curso sobre la suplantación de las figuras de poder masculinas por femeninas en ambrotipos. Antes del COVID-19 he hecho lo mismo. Es una circunstancia distinta por el factor miedo a otros seres humanos, salir e interactuar con otros, eso trastoca toda la cotidianidad, pero hablando del trabajo no es muy distinto.

¿Hay algo del encierro que te aporte de manera positiva en el desarrollo de tu actividad creativa?

El encierro ha incrementado atender mi condición de ente espiritual, la exposición a nuestra condición de seres finitos se hace latente en este entorno, la sobre exposición a la fatalidad llena toda conversación, la red, las llamadas telefónicas, las conexiones por zoom, en fin. La necesidad de tener paz y reflexionar al rededor de nuestra naturaleza, nos obliga a pensar en nuestra dimensión como humanos, el ejercicio de nuestras libertades en relación a lo que hemos aprendido de la ética, una revisión de nuestra naturaleza animal, a la conciencia de nosotros, el otro y el entorno natural. Esto me ha llevado a buscar más paz, en relacionarme con mi cuerpo, con mi condición en el presente y es muy positivo hacer una revisión de lo que somos, del amor, de la familia, de la paternidad.

Este periodo de confinamiento trastoca lo cotidiano en lo que al encierro se refiere, pero también conlleva una profunda crisis financiera que eventualmente tendrá consecuencias en todos los aspectos de la vida social. En este contexto, ¿qué tendrían que hacer los creadores para encontrar un sustento económico viable?

La pérdida del flujo de dinero también es un aspecto a reflexionar, creo profundamente que es obligado retar en sistema financiero y nuestra relación con el dinero, es increíble pero el sistema no aguantó tres meses para derrumbar lo que se construyo en años. En lo personal, siempre he buscado financiar mi trabajo personal con mi actividad como fotógrafo comercial, haciendo todo tipo de trabajos, hoy que tampoco son muchos, tenemos que encontrar la forma de no renunciar a seguir creando y buscar el dinero en otros lugares, debemos ser capaces de adaptarnos a un entorno diferente, en mi caso he buscado alternativas, desde administrador de redes sociales, implementando estrategias de mercadotecnia digital, vendiendo cosas por internet, revelando color y blanco y negro por encargo, haciendo entregas a domicilio, en fin, lo que salga es bueno para ganar dinero hoy en día y con eso, seguir trabajando en mis proyectos y ese camino requiere mayor disciplina para no dejar de hacer mi trabajo personal y financiarlo.

Los recursos digitales se han reafirmado como elemento esencial en nuestro cotidiano. A partir de esto, ¿Dichos recursos se integrarán como herramienta de producción en tu trabajo?

Las herramientas digitales han incrementado las posibilidades de hacer cosas que nunca se habían hecho antes, hoy en día estoy trabajando con técnicas antiguas del siglo XIX y gracias a la tecnología puedes hacer negativos de gran formato para imprimir cosas que en el siglo XIX hubieran sido imposibles, por ejemplo, un Colodión e imprimir en una Calitipia de un metro o hacer un Heliograbado, un Ambrotipos, DanDike o papel salado a partir de un archivo digital. Las posibilidades que tenemos hoy en día gracias a las herramientas digitales son fascinantes.

¿Cómo crees que será todo, una vez que podamos salir y retomemos nuestras actividades?

Me gustaría pensar que las cosas serán distintas, pero creo que hemos perdido mucho como seres humanos, la producción del capital y las formas de consumo lo van a seguir dominando todo, seguiremos persiguiendo cosas que están muy alejadas de lo humano. Para los creadores, será la oportunidad a seguir conversando con éste momento histórico y desearía que fuera desde la experiencia de lo humano, que el arte no fuera tan intelectual que hablara más desde nuestra condición de animales, de nuestras pasiones desde el mundo de las emociones y no desde la configuración del poder cultural, curadores, investigadores, el sistema que aplaude a las fichas de sala y el estatus del artista en el mercado el arte. Me gustaría ver obra que te emocionen que nutran la piel y no solo el mundo de las ideas.


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Carlos Aranda
Sobre Carlos Aranda

Egresado de la licenciatura de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Anáhuac del Sur y de estudios de fotografía en la Escuela Activa de Fotografía. Colaborador de medios impresos mexicanos y extranjeros como la revista Alma Magazine, Miami y Star Leadger, Nueva York. Fotógrafo fundador y Director General del colectivo Mondaphoto hasta 2013.

Su trabajo se publica en revistas como: Expansión, Esquiere, Quo, Travel+Leisure, Life and Style, México Desconocido, entre otras. Ha realizado una Exposición Individual: New York… en 2000 en la ciudad de México. Ha participado en 10 exposiciones colectivas en México, Brasil, Argentina, Venezuela, Ecuador y España. Ganador del Premio de Fotografía del INER: la Epidemia Oculta en 2009.

Ha participado en distintos proyectos editoriales tales como Tenaris, 60 años de COMEX, Rutas de Michoacán y Actos Mortis. Becario del Programa Jóvenes Creadores en dos ocasiones 2009-2010 y 2011-212 del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes para el desarrollo del proyecto Génesis: Álbum de familia e Historias Efímeras desde mi iPhone.