CREADORES FRENTE AL CONFINAMIENTO

THANIA
ESTRADA

Es importante lo que estamos viviendo que creemos relevante hacer eco, ruido, gritar fuerte para que todos nos escuchen. Vivir confinados es una acción brutal. Tan brutal como pedirle a un niño que se quede quieto. Es un momento histórico, un golpe en nuestros corazones, un alto en nuestra vida. ¿Pero realmente lo es? ¿O somos capaces de transformar esto? En “El Laboratorio Creativo 206” creemos que sí. Es por eso que queremos hacer eco, ruido, gritar muy fuerte, sacudir y hacer que todos nos escuchen. Esto no nos va a detener. Hay que tomar las cosas, crecer. Y esto, es el proceso para hacerlo. Bienvenidos a “Creadores frente al confinamiento”, una serie de entrevistas que les realizamos a distintos artistas y creadores para conocer cómo ha sido su proceso durante esta etapa.

¿ Tienes algún ritual para tu proceso creativo, durante esta etapa? ¿Cuál es? Y ¿En qué podrías decir que es distinto antes del COVID-19?

Comenzaré diciendo que no soy muy ritualista en mi proceso, por lo general a días muy ocupados siguen días de bajo impacto, cuando quiero abordar algún aspecto nuevo en mi trabajo, me doy a la tarea de documentarlo e investigarlo para dar paso a la parte técnica o de ejecución, quizás en otro tiempo era mucho más intempestiva y me lanzaba a hacer las cosas; pero en este momento de mi vida, soy mucho más estratégica en el hacer y trato de no comerme todo el pastel de una sentada.
Sí se percibe distinto el quehacer creativo en este momento, al inicio de la contingencia estábamos en un rol muy loco de actividades, digamos que la rutina nos era incuestionable e ineludible, todos teníamos el tiempo medido y las agendas “saturadas de cosas pendientes”, de pronto todo se paró; los primeros días, estupor, incertidumbre, negación, algo que particularmente captaba mi atención, era la sensación de que la ciudad había dejado de vibrar, el sonido de la ciudad era diferente, no más autos, silencio, un silencio disfrutable al principio que poco a poco se hizo inquietante, esa incertidumbre de largas tardes que bien podían haberse dedicado a la creación, pero quien quiere pensar en creación en medio de tanta incertidumbre, de tanto caos?; ese alguien que no soy yo, prefería dedicarlo a la reflexión, al autoanálisis y la introspección, porque si bien no había ruido afuera, si había y mucho, ruido adentro y apúrate porque son sólo cuarenta días para sanar y mantenerte activo, como si eso fuera suficiente para evadir el afuera, se generó entonces un debate personal entre afuera y adentro, yo y el otro, mi espacio y el tuyo; tanto que por un momento el espacio público desapareció, y nos reducimos a dos espacios, uno que es el espacio mínimo vital y el otro espacio máximo virtual. Y entonces, las palabras interacción, resiliencia, resistencia, ausencia, resuenan a todas horas y por todos los medios, pero en el caos es difícil escuchar.

¿Hay algo del encierro que te aporte de manera positiva en el desarrollo de tu actividad creativa?

Creo que el sentirse encerrado es una situación de dimensiones psicológicas, el confinamiento lo asocio a un estado de cárcel o castigo, para poder manejarlo en lo personal lo nombro resguardo, porque percibo que es mi salud y la de los demás lo que estamos cuidando y que es lo más valioso en este momento. Una situación que se visibilizó en este periodo que recientemente hemos vivido es lo absolutamente complejo que resulta saber que dependes del otro, que tu existencia pierde sentido cuando no tienes el soporte del otro, que dependías de que te vendieran tal o cual producto, que dependes de que los otros asistan a tus eventos, que los espacios y las colecciones dependen de la mirada y la presencia del otro, no somos sin el otro; así un objeto pierde su sentido si no se mira, como en los museos, por ejemplo; entonces toma relevancia lo visual y se problematiza la interacción, dado que históricamente somos el resultado de múltiples interacciones, súbitamente reconocemos que de nuestra interacción dependen otras muchas situaciones, y que cuestiones como la economía o la política, si pueden ser afectadas por todos nosotros y por la manera en como interactuamos, si bien entonces esto es el alimento mismo de la creación, el reconocer, el dirimir, leer estas circunstancias que en un mejor momento tomarán forma y nutrirán un discurso mucho más articulado.

Este periodo de confinamiento trastoca lo cotidiano en lo que al encierro se refiere, pero también conlleva una profunda crisis financiera que eventualmente tendrá consecuencias en todos los aspectos de la vida social. En este contexto, ¿qué tendrían que hacer los creadores para encontrar un sustento económico viable?

Me parece tan arriesgado hablar de viabilidad en un contexto de crisis financiera, porque se percibe más como una apuesta, quizás porque no soy economista y no sería mi respuesta la más adecuada; el artista siempre está en crisis, la económica es otra más que hay que sortear, no todos tienen la fortuna de tener un trabajo estable, otros más se desempeñan como docentes, una gran parte hacemos trabajo freelance o nos dedicamos a la producción, otros lo hacemos todo a la vez, además de ser gestores. El asunto es que el arte nunca es de primer necesidad y justo ahora no tiene una preponderancia económica en un sistema que está funcionando con solo lo básico; entonces, hay que mirar hacia adentro y ser solidarios con quienes tienen necesidades urgentes como los compañeros que se han visto afectados directamente por la enfermedad.
Cerrar filas y hacer comunidad, es en la unión donde encontramos fuerza y sostén, sobre todo favoreciendo el desarrollo endógeno de nuestra comunidad creativa, aprovechar todas las ventajas del e-comerce, insertar nuestras producciones artísticas en diversos sitios y comunidades con el apoyo de redes sociales, buscar los canales de gestión de recursos que ya existen y monitorear los que están surgiendo.
Todo esfuerzo por sumar puede marcar la diferencia y en este contexto en el que el espacio virtual es el nuevo espacio público, es necesario aplicar el famoso dicho el que no enseña no vende.
En este sentido, hace mucha falta sentarse a definir posturas sinceras, éticas y responsables de proceder en el hacer y en el consumir. Para los productores esto genera grandes retos pero también pueda ser el inicio de nuevas oportunidades para entablar un diálogo y generar nuevos públicos capaces de apreciar los frutos de la creación artística actual.

Los recursos digitales se han reafirmado como elemento esencial en nuestro cotidiano. A partir de esto, ¿Dichos recursos se integrarán como herramienta de producción en tu trabajo?

En mi caso particular, todavía no he resuelto la manera como este recurso digital se integra en mi producción, sin embargo desde el ámbito de la difusión se percibe como totalmente necesario, era sin dudarlo una de las metas de hace tiempo, es con este momento crítico que estamos recibiendo quizás el empujón que hacía falta para concretar esa meta.
Justo es decir que para quienes somos creadores, productores, gestores, asesores y todo a la vez, esta fase de capturar y registrar los procesos, para alimentar esta máquina digital, muchos lo percibimos como un desgaste, sobre todo porque te exige más recursos y sobre todo más tiempo.

¿Cómo crees que será todo, una vez que podamos salir y retomemos nuestras actividades?

Haces la pregunta del millón! De verdad que me gustaría ver una sociedad solidaria y trabajadora, sobre todo apoyada por una red de empresas y centros de trabajo con criterios renovados en cuanto al manejo de sus recursos humanos, porque al final eso somos: humanos con necesidades pero también con muchos talentos que pueden aprovecharse en favor de una sana convivencia.


Algún comemntario final

Veo en los objetos la hibridación, como un proceso de convivir a partir de la mezcla, estas interacciones suelen ser parte del cotidiano y generan diversas situaciones en nuestra psique y en nuestro comportamiento con el entorno, el desecho o residuo de diferentes tecnologías va sedimentándose a medida que la obsolescencia programada nos alcanza, en qué punto pararemos o nos desaceleraremos? Resulta que con la primavera llegó un virus que nos pausó, ¿pero hasta qué punto?; se percibe necesario hacerlo, ¿pero cómo?
Son paradojas de la subsistencia humana contemporánea; sin embargo, la paradoja es un poderoso estímulo para la reflexión. A menudo los filósofos se sirven de las paradojas para revelar la complejidad de la realidad. La paradoja también permite demostrar las limitaciones de las herramientas de la mente humana y nos permite dudar como una vía hacia el análisis y la reflexión.
Apuntes para estos caóticos días los nuestros.

Conoce más sobre su trabajo en:

@thania.estrada.mx
El Otro Espacio
Sobre Thania Estrada

Durante más de 10 años me he enfocado a la producción y desarrollo del arte en el paisaje, rama del arte conceptual y manifestación contemporánea del arte público, colaborando para la gestión y desarrollo de 5 ediciones del Festival Arte de la Tierra, generados por la Cooperación Sociedad y Arte, COSA, A.C., y actualmente al ACFM, A.C. de las cuales soy miembro fundador y activo desde 2007, ambas tienen por objetivos la realización de eventos de arte público, el intercambio, la promoción y difusión de bienes culturales. Paralelamente, trabajé en las áreas de restauración de cerámica y textiles en México y América Latina, elaborando un gran número de obra facsimilar en papel, cerámica y textiles para diferentes acervos y colecciones de museos como el Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec, Museo Nacional de las Intervenciones, Museo Alhóndiga de Granaditas, Museo Archivo de Campeche, Museo Regional de Guerrero y Mexic Art Museum, Texas, E.U. y también en la elaboración de obra facsimilar para museos y exposiciones bajo la dirección de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH. Genero una producción personal de obra gráfica y cerámica artística en mi taller EL OTRO ESPACIO, un lugar dedicado a la enseñanza, la producción y experimentación artística.
Soy orgullosa egresada de la licenciatura en Artes visuales, ENAP/UNAM, 1998.