CREADORES FRENTE AL CONFINAMIENTO

LUDOVIC
BONLEUX

Es importante lo que estamos viviendo que creemos relevante hacer eco, ruido, gritar fuerte para que todos nos escuchen. Vivir confinados es una acción brutal. Tan brutal como pedirle a un niño que se quede quieto. Es un momento histórico, un golpe en nuestros corazones, un alto en nuestra vida. ¿Pero realmente lo es? ¿O somos capaces de transformar esto? En “El Laboratorio Creativo 206” creemos que sí. Es por eso que queremos hacer eco, ruido, gritar muy fuerte, sacudir y hacer que todos nos escuchen. Esto no nos va a detener. Hay que tomar las cosas, crecer. Y esto, es el proceso para hacerlo. Bienvenidos a “Creadores frente al confinamiento”, una serie de entrevistas que les realizamos a distintos artistas y creadores para conocer cómo ha sido su proceso durante esta etapa.

¿ Tienes algún ritual para tu proceso creativo, durante esta etapa? ¿Cuál es? Y ¿En qué podrías decir que es distinto antes del COVID-19?

Tengo varios procesos creativos. Uno es salir a filmar y no lo estoy haciendo en este momento. Mis otros dos procesos creativos son escribir (proyectos de documentales y textos de ficción) y editar video. Para estos dos procesos tengo mucho más tiempo ahora. Me gusta levantarme muy temprano: a las cinco o seis de la mañana, y escribir hasta las 10 u 11. Es en ese momento que tengo más ideas, más “inspiración”. Escribo desde mi cama, en mi laptop. Al principio tomo unas tazas de té negro y luego empiezo con el café. Desayuno jugo verde mientras escribo. Trato de escribir al menos cinco páginas por día. Puedo editar video a cualquier hora del día. A veces me puedo quedar editando en la noche hasta muy tarde. Lo hago en mi escritorio porque necesito dos pantallas. Es un proceso diferente de la escritura, un poco más técnico sin embargo no menos creativo.

¿Hay algo del encierro que te aporte de manera positiva en el desarrollo de tu actividad creativa?

Gracias al encierro no necesito salir a juntas o dar clases lo que me da mucho más tiempo para mi actividad creativa. El problema en esta temporada es que nos monopolizan la atención muchas actividades virtuales (juntas, chats…) y creo que cansan más intelectualmente que las actividades “en vivo”. Tengo un poco más de tiempo, pero me puede costar concentrarme en lo creativo.

Este periodo de confinamiento trastoca lo cotidiano en lo que al encierro se refiere, pero también conlleva una profunda crisis financiera que eventualmente tendrá consecuencias en todos los aspectos de la vida social. En este contexto, ¿qué tendrían que hacer los creadores para encontrar un sustento económico viable?

Creo que es imperativo poner en pie un verdadero sistema de desempleo en el país, el cual tendría como meta apoyar a las y los trabajadores que se quedan sin empleo. En el caso específico de los artistas, se necesitaría poder generar contribuciones de los empleadores y trabajadores que puedan alimentar un fondo de pensión para emergencias. Se necesitaría además visibilizar a las y los trabajadores del arte y de la comunicación para que tengan acceso a un servicio médico decente y económico. Desde el principio de la pandemia hubo muchas iniciativas generadas por asociaciones profesionales, pero se necesitaría tener una ley que defienda a las y los creadores. Son los mismos creadores que tienen que luchar por aquello.

Los recursos digitales se han reafirmado como elemento esencial en nuestro cotidiano. A partir de esto, ¿Dichos recursos se integrarán como herramienta de producción en tu trabajo?

Se integraron en mi trabajo de producción y organización, pero no tanto en lo creativo. Justamente, el encierro puede volverse una forma de introspección que empuja la creatividad, pero las redes generan para mí algo completamente opuesto: estrés y distracción.

¿Cómo crees que será todo, una vez que podamos salir y retomemos nuestras actividades?

Creo que esta crisis nos adelantó en lo virtual. Lo que está pasando estaba por hacerse, pero más tarde, a dentro de cinco o diez años. Supongo que nada será igual, que una parte de las actividades laborales, de los talleres y clases se harán de manera virtual. Viajaremos un poco menos en avión, lo que no está mal. Pero habrá más control sobre los ciudadanos. Nada será cómo antes, vamos a estar mucho más enfocados en nuestros pequeños grupos familiares, de amigos, de trabajo y mucho más desconfiados de los que no conocemos tal vez…


Sobre Ludovic Bonleux

CDesde 2002, Ludovic Bonleux ha realizado tres documentales y un ensayo fotográfico sobre la violencia política y la desaparición forzada en el estado de Guerrero, México. Su última película: “GUERRERO” (2017) fue seleccionada en numerosos festivales en México y en el extranjero, siendo galardonada en 2018 con la Diosa de Plata, a mejor documental (Premio otorgado por los periodistas cinematográficos mexicanos). Su última película, el corto documental “¿Por qué los matas?” ha sido reconocido con el premio a mejor cortometraje nacional en el festival Doqumenta Querétaro 2019 y fue seleccionado para participar en la Sección de Cortometraje Documental Mexicano en el FICM 2019.